11 abril, 2006

De pronto la he dejado oír, quizá la sirena de una fábrica que ruge a lo lejos me ha impedido escucharla. Poco a poco mis oídos se han ido llenando de ruidos: oigo ladrar los perros y pasan los coches, pero la chicharra está muda, ha cesado el zumbido.

El día comienza ya. El día comienza ya y YO NO QUIERO , ESTOY CANSADA, muy cansada de dejar pasar uno después de otro, DÍAS QUE NADA TRAEN , DÍAS VACÍOS, DÍAS LLENOS DE NIMIEDADES - tan necesarias y tan pequeñas- en constante revuelo.



YA NO QUIERO UN DIA QUE NO ME DEJE NADA ...
¿ Pero qué me puede dejar ?



nada ...

No hay comentarios.: